¿Compromisos para no cumplir?

domingo, 11 de septiembre de 2011

La plaza, el pozo de La Carrera y ... algunas dudas.


Este año, las fiestas de La Carrera - a petición de las autoridades municipales - no fueron celebradas en el lugar de costumbre, la plaza de la Asociación, sino que se trasladaron los actos al polideportivo anexo al Pabellón Mu-nicipal de Deportes.

La razón del cambio de escenario, al menos para mí, no está nada claro. ¿Fue que el Ayuntamiento trató de evitar accidentes, dada la proximidad de la plaza al lugar de las obras, o fue que los técnicos del Consejo Insular de Aguas observaron algún daño - algún defecto constructivo, el transcurso del tiempo, la sonada barrancada del 2009, las trepidaciones de la maquinaria, etc. etc. - en el forjado de ésta?

Nosotros, los vecinos del barrio, seguimos transitando diariamente la plaza, nuestros hijos y nietos juegan en el parque situado en ella - por cierto, con el almohadillado del suelo aun sin instalar - y en San Andrés, en Navidades, en Carnaval y en las fiestas del barrio, mucha gente bailará, saltará, comerá y charlará allí. ¿No debiéramos saber, con certeza, por qué se prohibió la utilización de la plaza de la Asociación como escenario de las fiestas?

Colgando en las paredes de nuestro local social, aparece una fotografía del río de espuma que confirmaba el éxito de los sondeos realizados en el cauce del barranco para la extracción de agua. Realizados los análisis oportuno, los resultados no podían ser mejores, a unos 90 metros de profundidad, había agua potable. Fueron, aquellos, años difíciles para el suministro de agua potable en nuestro municipio. Y, más de una vez, muchos hogares se encontraron sin el agua para cubrir las más elementales necesidades.

Unos años después, lo que había sido un simple sondeo se convertía en otro recurso hídrico más del municipio: el pozo del barranco de La Carrera. Se instalaron conducciones que, a lo largo de Ruiz Andión y la carretera general, llevaban el agua hasta el depósito de municipal de Puerto Franco y, en parte, se contribuyó a aminorar los cuantiosos gastos de adquisición de agua, que tenía que afrontar el municipio.

Es indudable que, en aquellos momentos, se incurrió en un incuestionable error que hay que corregir: contruir la caseta de maquinaria del pozo, invadiendo el cauce del barranco. Hoy -probablemente también entonces - existen soluciones técnicas que permiten ambas cosas: pozo en el cauce y caseta fuera de él. Y esto, si el pozo es rentable, hay que llevarlo a cabo.

Hace unos días me han dicho que en estos últimos años el pozo no ha estado en producción. El porqué, lo desconoce mi informante. ¿Ha decaído la rentabilidad del pozo o son otras las razones? ¿Acaso se ha secado? ¿Tienen algo que ver en ello, los "hilillos" de aguas residuales que, desde la construcción del colector de Piloto, corren periódicamente por el barranco? ¿ O sólo es otro ejemplo más de desidia en nuestro municipio? En cualquiera de los casos, habrá que quitar la caseta del cauce del barranco y eliminar los vertidos de aguas fecales, pero a mí - como vecino - además me gustaría conocer las causas ciertas, por las que el pozo y las canalizaciones hasta el depósito de Puerto Franco - obras realizadas con el dinero de muchos convecinos, incluido el mío - no se están utilizando.



domingo, 4 de septiembre de 2011

¿El Callejón de los Cuartos en un callejón sin salida?


Estamos a 3 de septiembre de 2011 y la última noticia que ha trascendido, sobre este importante acceso al casco de Los Realejos, es la utilización para otras obras de los fondos para él previstos.
No es que sea, desde luego, una buena nueva para quienes lo transitan diariamente; tampoco para los vecinos del municipio que tienen allí su residencia ni para los de las calles Destilería y La Palmita, que seguirán - literalmente - con el agua al cuello.
Acuerdo absoluto con el actual gobierno municipal, en que hubiera sido aberrante mantener inmovilizado el dinero destinado a una obra que no iba a realizarse - el Cabildo la excluyó, porque no se disponía de los terrenos necesarios para su ejecución - siendo tantas las necesidades existentes en este amplio término municipal. Pero, habiendo transcurrido ya tres meses desde que la actual Corporación Municipal tomara posesión, ¿no es el momento de preguntarse qué se ha hecho para poner a disposición del Cabildo los terrenos necesarios?. Y es que me temo que, siguiendo igual criterio que nuestro ayuntamiento, la corporación insular no va a atar fondos a un proyecto, que ha de realizarse en unos terrenos que no están, aún, disponibles.
Los servicios económicos de las administraciones locales - los cabildos lo son - estarán ya, por estas fechas, devanándose los sesos en la elaboración de los borradores de presupuesto para el próximo ejercicio; los políticos - que recibirán pronto, si es que no lo han recibido ya, el informe de los temidos recortes en los ingresos - tendrán que hilar muy fino al asignar lo poco que quede - si una vez deducidos los gastos fijos, queda algo - entre las diferentes obras del reducido capítulo de inversiones que se nos avecina. ¿Correrán el riesgo de elegir una obra que no pueda realizarse?
Estamos en septiembre. Si a comienzos octubre no se dispone ya de los terrenos - cosa que veo la mar de difícil, a no ser que su adquisición esté ya en avanzado estado de tramitación - la obra del Callejón de los Cuartos se verá, un año más, en un callejón sin salida y nuestros nuevos gobernantes municipales habrán defraudado a sus convecinos. Esperemos que no sea así.

P.D.: Para ver el comunicado y compromisos que adquirió el Ayuntamiento al respecto pulsa AQUÍ